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Elijo el poder de la paz 

Elijo el poder de la paz 

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Paz es una palabra y una petición que escuchamos constantemente alrededor nuestro y creemos por tanto que conocemos toda la extensión de su significado y así, cuando hacemos la petición de ella, estamos “convencidos” de que es lo que esperamos recibir a cambio. Generalmente asociamos la paz con un estado opuesto a la guerra, pero ¿has considerado que la paz se refiere también a un estado de bienestar y tranquilidad interior? 

Hoy leí la declaración “Elijo el poder de la paz” ¡pensé que había tenido un momento de iluminación y que había encontrado cual era mi misión en el mundo! Tras el breve lapso de emoción inicial me di cuenta que es muy difícil manifestar en el exterior lo que no existe en mi interior; eso me llevó a la pregunta ¿Qué espacio de energía y consciencia se requiere de mí para elegir el poder de la paz? Después de darle vueltas creo que para mí la clave radicaría en vivir en el presente, aceptando que cada situación es perfecta tal y como es; sería amar la tarea que está ante mí intentando verla con claridad y sin hacer juicios sobre si es buena o mala porque, como dice Byron Katie en su libro Amar lo que es, “cuando veo claridad, solo veo belleza”

Cuando vivimos en el futuro vivimos en el miedo de lo incierto, cuando vivimos en el pasado vivimos en el anhelo de lo que fue… dejamos de estar presentes, perdemos nuestra paz.  

En el futuro tratamos de controlar todas las variables posibles para que las cosas sucedan de la forma en la que nosotros esperamos que pasen, para obtener solo los resultados que nosotros consideramos satisfactorios o etiquetamos de buenos, pero seamos sinceros, ¡la vida siempre siempre nos sorprende! Por mucho que intentemos controlar las variables, hacer planes y estrategias acabamos siendo sorprendidos por “algo que sale de nuestro control” entonces, ¿que sentido tiene vivir en el futuro? 

Vivir en el pasado es seguir alimentando situaciones que ya no existen, tanto buenas como malas, idealizando las buenas y tratando de bloquear las malas -para que no nos vuelvan a suceder -, es seguir clasificando y poniendo etiquetas a algo que ya no puedo cambiar y ¿de que me sirve gastar mi energía vital en eso? Reflexiona, si yo no estoy viviendo mi vida en el hoy porque estoy muy ocupado viendo hacia atrás o tratando de controlar lo que viene, entonces , ¿quién lo está haciendo? La respuesta es nadie, la respuesta es que estamos dejando a cargo de nuestro presente a un vacío. 

El mundo es nuestra percepción de el y aceptar la realidad es no resistirnos a que algo debería de pasar si no simplemente entender que ya pasó y decidir poner nuestra energía en lo que está en nuestro poder y eso es el AHORA.

Por hoy, elijo el poder de la paz, el poder de vivir en el presente, de vivir presente, de soltar y de permitir que la vida suceda.